11. PREGUNTAS FRECUENTES

¿Se puede quedar un alumno el fin de semana?

Sí, los alumnos de la residencia pueden permanecer en el colegio todos los fines de semana, en los puentes que acaecen durante el curso académico se recomienda salir de la residencia. La salida es obligatoria en tiempo de Navidad y Semana Santa.

El régimen de salidas de fines de semana de los alumnos se establecen al inicio del curso y se deja firmado. Las modalidades de salida son las siguientes:
- Con aviso. Significa que el alumno no sale sin previo aviso por parte de los padres. Para que un fin de semana salga, deben llamar antes los padres.
- Sin aviso: No es necesario que los padres avisen previamente, pues se supone que por defecto el alumno se ausenta los fines de semana.

Aparte de la decisión de los padres, el coordinador del internado podría tomar la decisión de que un alumno permanezca el fin de semana por motivos pedagógicos. Lo hará poniéndolo previamente en conocimiento de los padres.

 

¿Cómo es el seguimiento académico por parte de las familias?

Hay muchas formas de estar al día de la evolución académica de los alumnos. Las tres vías más importantes son: el tutor académico, el educador de la Residencia y la plataforma informática "Educamos". Conviene hablar o entrevistarse trimestralmente con el tutor académico; con el educador, la comunicación ha de ser más frecuente. La consulta de la plataforma educamos ha de ser muy frecuente, para ver incidencias y notas que le hayan podido poner al alumno los profesores; pero también para escribir al profesorado si se tiene duda de cualquier materia. La plataforma también es un instrumento de comunicación general del centro que sirve para recibir información de excursiones y otras muchas actividades que tienen lugar en el colegio.


¿Puede traer el móvil?

Sí, los alumnos pueden tener el móvil en el internado. También les ayuda, hoy día, para comunicación con el colegio a través de educamos y con los compañeros. Sin embargo, deben saber usarlo en el momento oportuno y de la forma adecuada. Como en otras cosas, la educación aquí no consiste en que no pueda tenerlo, sino en que sepa usarlo, y ahí radica la buena formación.

A este respecto, el colegio durante el horario lectivo tiene sus propias normas sobre el uso de móviles. En el internado, no se puede usar en cualquier momento. A los alumnos residentes se les recoge antes de acostar y se les devuelve al día siguiente. Eso ayuda a que no se distraigan en la noche y descansen. En función de la forma en que cada uno sepa usarlo, se le podrá restringir su uso durante los estudios o deberá dejarlo en el la habitación cuando vaya a clase. Como en otros aspectos, a cada cual se le tratará en función de sus necesidades, es importante que sepan usar el móvil y otros aparatos electrónicos con responsabilidad.


Dinero personal.

Los alumnos pueden traer su dinero personal, pero ha de ser lo mínimo imprescindible. E incluso ese mínimo, es mejor que lo guarde su educador a que lo tenga él en su habitación.

En el colegio tiene todas sus necesidades cubiertas. Solamente necesita dinero para las chucherías, comprarse un refresco, etc. Para eso, con algo de cambio es suficiente.

Para cuando tengan que viajar, sacar un billete, comprar ropa o útiles de aseo, puede pedir el dinero al educador que se lo tiene guardado. Por otro lado, muchas veces los viajes los compran los padres por internet y no hace falta dinero en metálico. Además, si tiene una urgencia, el colegio le atenderá.


Los internados tienen mala fama según algunos. ¿Qué hay de cierto?

No deja de ser un tópico, y como la mayoría de los tópicos es infundado. En España la concepción que se tiene de estas instituciones no es la adecuada. En otros países como Inglaterra o USA es un privilegio poder ir a un internado, por la formación humana, la madurez y la excelencia académica, a la vez que por la madurez que experimentan los alumnos al estar fuera de casa y adquirir otras responsabilidades. Haber sido interno y estudiado fuera de casa suele pesar positivamente en el currículo.

En nuestra residencia la calidad humana de los alumnos es buena. Es falso eso de que aquí viene “lo mejor de cada casa”, que alguno dice. Más bien es lo contrario. Quizá esto nos distingue de otros internados, con mucho mayor número de alumnos y unos criterios de admisión distintos a los nuestros. El grupo humano de nuestros alumnos es bueno y el clima de convivencia positivo. Ese es nuestro principal criterio de selección.


¿Si llevo a mi hijo aprueba?

Nada se regala, pero se dan las condiciones ópticas para un buen rendimiento, para el esfuerzo. Dicho esto, es él quien ha de estudiar.

Si usted trae a su hijo éste conocerá lo que es un ambiente de estudio y esfuerzo, tendrá un horario que cumplir y que le ayudará a ser disciplinado en sus tareas, así como a responsabilizarse de sus cosas. Pero no necesariamente aprobará; para ello habrá de estudiar y tendrá que ser él, de su parte tendrá que poner algo de esfuerzo, pero sin duda aquí encontrará las oportunidades adecuadas para aportar él ese esfuerzo. Por lo tanto la residnecia ayuda, ¡y mucho! El internado proporciona las condiciones óptimas para que un alumno progrese académicamente, gracias al entorno, al horario, a la ausencia de mucha distracciones que en casa se dan, por el apoyo que desde el internado recibe en algunas actividades académicas, etc.

Cuando un alumno tiene dificultades en una materia, además del contacto con el profesorado, le buscamos apoyo si fuese necesario. No se garantiza el éxito académico, pero se favorece en gran medida. Ahora bien, nosotros no estudiamos por el alumno, al final el esfuerzo personal y el trabajo propio es insustituible, aquí y en cualquier sitio. Nadie regala nada.


¿Cuándo puedo hablar con mi hijo/a?

Las horas más adecuadas son los tiempos libres. Los más idóneos son los de después de comer, entre las clases de la tarde y el estudio, y tras la cena. Cuando los padres ya conocen la dinámica del colegio y las actividades en las que participa su hijo, fácilmente conoce ya de antemano los momentos más idóneos. Es muy frecuente que los padres llamen a diario a sus hijos tras la cena, entre las 9:30 y las 10:00. Además, para los fines de semana habilitamos un teléfono móvil que tiene un educador para poder contactar más directamente.


¿Puedo ir a verle durante la semana, o algún familiar?

Sí, por supuesto. Pero conviene avisar previamente y no interrumpir las actividades lectivas, las clases. Lo cierto es que los días entre semana no son frecuentes las visitas, salvo algún viaje de trabajo que da la ocasión de una visita rápida. Son más comunes las visitas de fin de semana, por ejemplo, para pasar el domingo.


¿Cómo se gestiona el lavado de la ropa?

La inscripción en el internado incluye el servicio de lavandería. La lavandería es propia del centro. La ropa se recoge y entrega semanalmente, y en caso de necesidad al día siguiente se puede entregar la ropa ya lavada y planchada. Cuando el alumno es admitido al internado, se le asigna un número de ropa para identificar sus prendas en lavandería. Toda la ropa que envía debe venir ya marcada para facilitar el trabajo el personal.


¿Necesita llevar ordenador?

No es necesario tener ordenador, dado que el colegio dispone de ordenadores para que puedan buscar información y hacer trabajos. Además, cuando necesitan imprimir, lo hacemos nosotros para ellos, usando los medios del colegio. Sin embargo, cada vez es más común que traigan su propio ordenador, sobre todo los chicos de bachillerato. No hay objeción a ello. El colegio dispone de conexión a internet, tanto por cable como inalámbrica.


¿Qué pasa si mi hijo/a se pone enfermo?

Cuando un alumno enferma (proceso gripal, dolor de tripa…), si es algo menor, simplemente se le permite reposar en cama el día o días que se encuentra enfermo. Se le lleva la comida a su habitación. En centro de salud más cercano está a 5' y el hospital a 15'.

Cuando se trata de una urgencia, le llevamos al hospital. Hay uno en la misma localidad de San Lorenzo con todos los servicios.

El alumno debe tener siempre aquí su seguro médico, para hacer uso de él en caso de necesidad. Esto vale tanto para la Seguridad Social como para las pólizas privadas.